Niños de EU pagan precio por las redadas
![]() Getty Images Según el informe de La Raza, en Estados Unidos hay unos 5 millones de niños con por lo menos uno de sus padres indocumentado. |
Periodista: Jorge Cancino
Fuente: Univision Online*
31 de Octubre de 2007
| Sumidos en el horror |
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| Aumentaron siete veces |
|
| De puerta en puerta |
| Reforma Migratoria |
Más de 500 niños víctimas de redadas en Colorado, Nebraska y Massachussets padecen trastornos mentales serios, condiciones de pobreza y desarraigo familiar. No son inmigrantes, sino ciudadanos estadounidenses con plenos derechos. Otros tres millones podrían correr la misma suerte en corto plazo.
La
denuncia fue hecha por el Consejo Nacional de La Raza (NCLR, el grupo
hispano más grande de Estados Unidos) y está consignada en una
investigación cuyo informe Pagando el Precio: El Impacto de las Redadas de Inmigración Sobre los Niños en Estados Unidos
revela los horrores que han vivido familias víctimas de leyes
antiinmigrantes, donde los grandes damnificados son los más pequeños de
la sociedad.
El informe, realizado por The Urban Institute con
el patrocinio de La Raza, culpa al Congreso federal por el daño
infringido a los niños tras el fracaso del debate de la reforma migratoria y su incapacidad de lograr una solución al problema que plantean 12 millones de inmigrantes sin papeles en este país.
Por tal motivo, La Raza pidió al Congreso estadounidense comprometerse
con una investigación que permita establecer las irregularidades que
pudieron cometerse durante las redadas para que, si es el caso, corrija
las políticas que ejecuta el departamento de Seguridad Interna (DHS,
por sus siglas en inglés).
La combinación entre el miedo desatado tras las redadas, el aislamiento y la pobreza
que desencadenaron los arrestos y las posteriores deportaciones,
acarrean en los niños serios problemas de salud mental tales como
depresión, trastornos, ansiedad, estrés post traumático e incluso pensamientos suicidas, resalta el informe.
Resultados "sorprendentes"
"Los
resultados del informe son sorprendentes", dijo Janet Murgia,
presidenta de La Raza. El número de niños separados de sus padres como
consecuencia de las redadas es "significativo". El estudio reveló que
"por cada dos inmigrantes detenidos, un niño se queda desamparado".
Agregó
que del total de niños impactados por la política antiinmigrante del
gobierno de Washington, "dos tercios son ciudadanos de Estados Unidos o
residentes legales permanentes".
"Existe una necesidad urgente
de que el Congreso y la Administración (del Presidente George W. Bush)
revisen la política nacional de inmigración y las prioridades para
hacer cumplir la ley", advirtió Murguia. "Y también analizar el impacto
que están teniendo en la comunidad las decisiones políticas que toma el
gobierno".
Daños que no se miran
Según el informe, en Estados Unidos hay unos 5 millones de niños con por lo menos uno de sus padres indocumentado.
El
aumento de las actividades de observancia de la ley de inmigración por
parte del gobierno "ha puesto cada vez más a estos niños en situación
de riesgo de ser separados de sus familias", precisó.
Y a ésto
se agregan las "dificultades económicas" y los "traumas psicológicos"
que se desencadenan después de una redada masiva como las realizadas en
Colorado, Nebraska y Massachussets, "que sirvieron de base para la
elaboración del documento".
Los investigadores explicaron que la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo
(ICE, por sus siglas en inglés), encargada de hacer cumplir las leyes
de inmigración, "aumentó" el ritmo de redadas en los últimos años "para
detener" a inmigrantes indocumentados.
"El número de inmigrantes
indocumentados detenidos en los centros de trabajo creció más de siete
veces, pasando de 500 a 3,600 entre 2002 y 2006", subrayó.
Las acciones del ICE incluyen actividades de observancia
(inteligencia), allanamientos, arrestos, deportación de inmigrantes que
han cometido delitos, operaciones de detención y deportación de puerta
a puerta, y allanamientos a gran escala de presuntos indocumentados en
lugares de trabajo.
Todas fueron iguales
En
diciembre de 2006 el ICE ejecutó en plantas procesadoras de carne de la
empresa Swift&Co. una redada en el marco de la operación "Wagon
Train" y detuvo a 1,297 trabajadores indocumentados. Más de 1,000
agentes de ICE, respaldados por policías estatales y locales,
irrumpieron en las sitios y arrestaron a los inmigrantes bajo cargos
administrativos.
"Otras 274 personas, residentes legales y
ciudadanos estadounidenses, fueron arrestados y luego deportados por
tener antecedentes criminales", se lee en el informe.
Más del 79 por ciento de los niños afectados por esa redada no tenía más de 10 años de edad.
En
marzo de 2007 una redada similar se llevó a cabo en New Bredford,
Massachussets, en una fábrica perteneciente a un contratista del
Pentágono donde se confeccionan mochilas y artículos de cuero para los
soldados que participan en las guerras de Afganistán e Irak.
La
mayoría de los arrestados fueron trabajadores latinos, principalmente
de México, Guatemala y Honduras, "pero a nivel nacional una cuarta
parte de los indocumentados apresados por el ICE son originarios de
otras regiones fuera de América Latina", aclara el informe.
Los efectos inmediatos
Los
procedimientos utilizados por el ICE en las redadas hicieron difícil
organizar el cuidado de los niños cuando sus padres fueron detenidos.
Muchos,
dice el informe, ocultaron al momento de ser detenidos la información
de que tenían niños por temor a que el gobierno les quitara su custodia.
También
muchos firmaron documentos de salida voluntaria y abandonaron el país
antes de que pudieran ponerse en contacto con abogados de inmigración,
con sus familias, o con los consulados de sus países de origen.
"En
los lugares de detención había un acceso muy limitado a teléfonos para
que los arrestados pudieran comunicarse con sus familias y muchos
fueron trasladados a remotos centros de detención fuera de los estados
en los que fueron arrestados", aseveró el estudio.
Sin embargo,
resalta el documento que "algunos padres solteros y otros que estaban
cuidando niños fueron puestos en libertad el mismo día de la redada,
pero otros permanecieron varias noches y días encarcelados".
En
los días y semanas siguientes a las redadas, de manera informal
familiares y redes de la comunidad asumieron importantes
responsabilidades en el cuidado de los niños y demás personas que
quedaron abandonadas en las residencias de los trabajadores detenidos.
Tras la redada masiva en las plantas de Swift&Co., en Greenley
(Colorado) y Grand Island (Nebraska), el servicio de inmigración
continuó allanando casas durante una semana para arrestar a inmigrantes indocumentados.
"Algunos
fueron detenidos el mismo día de la redada y otros después", "los
agentes buscaron puerta por puerta a un puñado de sospechosos de robo de identidad en el transcurso de varios días".
La Señora "Q", una trabajadora detenida en New Bedford, Massachussets,
en marzo y que pidió mantener su nombre en reserva, dijo que "ese mismo
miedo lo tuvimos nosotros. Es terrible, muy intenso".
"Y
la gente entonces se escondió. Pensaban que los arrestarían y les
quitarían a sus hijos. Fueron momentos muy difíciles, de mucho temor".
En recinto militar
El
informe de La Raza también explica que a los detenidos en Grand Island
se les trasladó a un campamento de la Guardia Nacional en Iowa, donde
fueron procesados inicialmente, y que en ese lugar fueron
identificados, se les tomó huellas digitales y los datos fueron
cotejados con bases de datos del gobierno federal.
"Luego se
determinó si los arrestados podían ser puestos en libertad, quedaban
detenidos o se les permitía la salida voluntaria del país".
La
Raza denunció que en la mayoría de los casos el gobierno no avisó a los
consulados sobre el arresto de los trabajadores indocumentados, sino
hasta después que muchos de ellos fueron deportados de Estados Unidos.
Las conclusiones
La
Raza y The Urban Institute concluyeron que el principal responsable del
peligro que se cierne sobre otros 3 millones de niños estadounidenses,
es el Congreso federal, instancia que no ha llegado a un acuerdo para
reformar la ley de inmigración.
"Hay 12 millones de inmigrantes
indocumentados en el país en situación de riesgo de detención y
deportación, y alrededor de cinco millones de niños, de los cuales 3
millones son ciudadanos de Estados Unidos", advierte.
Agrega que
la falta de una reforma amplia niega el empleo a padres de hijos
estadounidenses, y con ello los sume en la pobreza y aumenta los
riesgos en otras áreas tales como salud y educación.
También
criticó la aprobación de recursos para aumentar la capacidad de
detención del ICE y la deportación de inmigrantes indocumentados en vez
de darles una oportunidad para que regularicen su estadía.
Respuestas más efectivas
La
Raza también recomendó mejorar los mecanismos de respuesta de la
comunidad ante eventuales y nuevas redadas, y tener vigentes mecanismos
de ayuda para atender a niños que se queden sin la protección de sus
padres.
"No tienen capacidad de respuesta, no están preparados
para actuar ante una redada masiva, no tienen recursos, ni el liderazgo
ni la infraestructura que se necesita".
"Por cada dos adultos
detenidos en una redada, por lo menos un niño resulta afectado",
apunta. "Y dos terceras partes de esos niños son ciudadanos
estadounidenses".
Los verdaderos héroes
Pese
a los innumerables fallos y carencias, el estudio insistió en resaltar
el esfuerzo y la dedicación de las familias de los detenidos, amigos,
organizaciones comunitarias, iglesias y entidades públicas que actuaron
durante y después de las redadas.
"Ningún niño quedó
desamparado", acotó, pero lamentó que todos ellos, sin excepción,
sufrieron traumas severos que pudieron ser evitados por las autoridades.
"Ellos son quienes pagaron el precio de las redadas ejecutadas por agentes del servicio de inmigración", concluye el informe.




